Parque de la Ciutadella: Un parque monumental.

3pEl Parque de la Ciutadella es uno de los pulmones verdes de la Ciudad. Un espacio ideal para ir a pasear o para disfrutar con los niños. Un lugar de ocio, pero considerado también un museo al aire libre, ya que en 1951 fue declarado monumento histórico-artístico, por la cantidad y calidad de sus esculturas.

El parque de la Ciutadella tiene un trazado ecléctico, con una parte de líneas más sinuosas y naturalistas frente a un trazado más clásico y de geometrías regulares. Cuenta con una extensión de más de 17 hectáreas que se extienden sobre el barrio de Ciutat Vella.

Un lugar repleto de árboles y zonas de césped, que contiene una gran diversidad de elementos entre los que destacan, la cascada monumental, el edificio del Castillo de los Tres Dragones, que en la actualidad funciona como Museo de Zoología, una glorieta de música, extensas áreas ajardinadas, monumentos, arboledas, un lago, un invernadero y el Zoológico de Barcelona.

Construido en la segunda mitad del siglo XIX, este parque es uno de los principales referentes de los espacios verdes de Barcelona. Durante muchos años fue el único de la ciudad, y el primero de los actualmente existentes que se diseñó específicamente como parque público.

En el parque de la Ciutadella hay espacios para todos los usos imaginables. Esto lo ha convertido en uno de los lugares con más actividades lúdicas y culturales de Barcelona. Tiene amplias zonas de césped y grandes paseos, y por todas partes se encuentran bancos para sentarse plácidamente a descansar o leer un rato, y parterres de césped donde los visitantes se tumban a tomar el sol o bien a realizar picnic.

Sobre la cascada monumental, cabe destacar que a ambos lados de la misma, hay escaleras para acceder a una especie de templete desde donde se puede contemplar una perspectiva privilegiada del parque. La cascada está ornamentada por muchos elementos escultóricos El elemento central es el Nacimiento de Venus, y a lo alto, culminando el conjunto, La cuadriga de la Aurora. Puede también observarse genios, faunos, la figura de Eros. Y a los pies, cuatro grifos que protegen a Venus.

También encontramos un lago donde podéis pasar un rato remando en barca, ideal para que se diviertan los niños, desde donde podéis observar diferentes tipos de patos, ocas y otras aves. Ya que en este parque viven una gran cantidad de pájaros, con un censo de más de 100 especies diferentes. Cabe destacar la colonia de garzas reales.

Paseando podéis observar un mamut de piedra, primera y única de las reproducciones a medida natural de animales extinguidos que en 1907 la Junta de Ciencias Naturales quería instalar en el parque. Este mamut es una de las piezas codiciadas por niños, visitantes y turistas que esperan su turno para poder fotografiarse encaramados en su trompa.

Historia

Este parque es un espacio muy vinculado a la historia de Barcelona. Está situado en los terrenos donde Felipe V, después de rendir la ciudad el 11 de septiembre de 1714 y ganar la Guerra de Sucesión, en el año 1715 mandó construir una gran ciudadela militar para controlar la ciudad. A fin de disponer de los terrenos necesarios, se derribaron las murallas del extremo noreste de la ciudad y 1.262 casas del barrio de la Ribera.

Casi un siglo y medio después, y con el objetivo de obtener el apoyo de la burguesía industrial barcelonesa, en 1869 el general Prim -cuya estatua ecuestre podemos contemplar dentro del actual espacio verde- entregó la ciudadela a Barcelona bajo la condición de que el solar fuese dedicado a parque público. La fortaleza militar fue derribada por brigadas de voluntarios.

La recuperación de estos terrenos permitió crear un gran espacio verde muy necesario en la Barcelona cada vez más masificada del desarrollo industrial. Se necesitaban lugares donde «poder respirar», algo muy bien definido en el lema del proyecto de Josep Fontseré: «Los jardines son a la ciudad lo mismo que los pulmones al cuerpo humano». Un criterio urbanístico que hoy nos parece evidente, pero que a finales del siglo XIX no era tan evidente.

El trazado original del parque realizado por Josep Fontseré en el año 1872 fue modificado para acoger la Exposición Universal de 1888 y, más tarde, para instalar el Zoo de Barcelona, uno de los más importantes de Europa y que ocupa la mitad de los terrenos.

 

Parc de la Ciutadella
Passeig de Picasso, 21

 

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