Palau de la Música Catalana: Una joya del modernismo

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El Palau fue construido por Luis Millet, para propagar la música popular de Cataluña. Es una obra arquitectónica importante que merece la pena, visitar, no sólo por fuera, sino también por dentro.

Lo que más destaca del edificio es su decoración modernista a base de mosaicos en cerámica que se llaman trencadís, una artesanía catalana típica de la época. Ya que data la fundación del año 1891 por Luis Millet pero fue construido totalmente entre 1901-1902 por Lluis Domenech Montaner.

Está lleno de esculturas, mosaicos y alegorías, destaca en la fachada en forma de un mascarón de proa de un barco, con una figura de mujer y encima Sant Jordi, de Miguel Blay.

Dentro destacan otras alegorías, alegorías de la música en forma de bustos que recorren toda la fachada del escenario, con mosaicos en cerámica.

Entre ellos el busto de Beethoven y el busto de las Walkirias de Wagner de Eusebi Arnau.

Merece la pena destacar también las escaleras que van hacia el escenario, y también es magnífica la araña del techo, en forma de cristales de tífany. Que a mí particularmente me encantó. No sólo por ser grandiosa, sino que también destaca la grandiosidad del edificio.

Además dispone de un restaurante con una selección gastronómica de los productos de temporada; de un servicio de catering creativo y moderno; y de una cafetería, ubicada en el Foyer, un espacio modernista situado en la planta baja del Palacio que se convierte en plaza exterior, cubierta de sombrillas en verano y con calefactores en invierno. Una de las pocas plazas barcelonesas donde se puede disfrutar de la tranquilidad con la mejor gastronomía.

Aunque no quieras comer nada y no te guste la música, debes visitarlo, vale la pena, pero si además te gusta la música disfrutarás de los placeres sensoriales que te proporciona este espacio.

Si quieres  hacer una visita guiada, las hacen cada 30 minutos de 10 a 15.30 h  y en Semana Santa y Julio de 10 a 18 h y en agosto de 9 a 20 h.

En la visita guiada puedes ver la  Sala de ensayo de l‘Orfeó Català, la  Sala Lluís Millet y finalmente la Sala de conciertos, donde se encuentra  la gran lluerna, gota de agua y miel y fuente de luz e inspiración. Finalmente la visita acaba en el gran órgano musical que preside la sala. La visita, algo increible.

PALAU DE LA MÚSICA CATALANA
C/ Palau de la Música, 4-6 08003 BARCELONA
93 295 72 00
http://www.palaumusica.cat

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Comentarios
  1. Rosabel

    La visita al Palau de la música fué magnífico, con su órgano magistral, sus figuras en las paredes y la gota que cuelga del techo, espectacular. Fuimos a un concierto que estaba lleno a rebosar y la sonoridad del lugar me emocionó. Aprovechamos el concierto para «inspeccionar» el lugar, y vimos que estaba lleno de detalles.
    Seguro que volveré con visita guiada.

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